domingo, 31 de agosto de 2014

Las mujeres y las peluquerías.

Una simple peluquería,ese lugar en el que entras con una idea en mente y en el cual la peluquera hace lo que quiera con tu cabello sin hacerte caso a lo que la has pedido.Ese lugar en el que entramos temblando porque no sabemos si vamos ha salir mejor que como entramos.
Las mujeres tenemos un cierto miedo cuando nos ponemos frente a una tijera,no queremos cortar esa melena que tanto nos ha costado ver crecer.

No os voy a mentir,yo soy la persona más miedosa cuando de peluquerías se trata.Mi pelo es mi talón de Aquiles,me encanta tenerlo largo,muy largo,pero de tanto plancharlo y descuidarlo ha acabado horrible,puntas abiertas por todos lados,pelo encrespado,se enredaba con facilidad,en fin...mi pelo era todo un espectáculo. Lo que más me gustaba de mi pelo era el tono que tenía,es decir,no era castaño pero tampoco era rubio.El tono era un color miel y todos me decían que nunca me tiñese el pelo porque tenía un color muy bonito,así que les hice caso...hasta ahora.
Casi a finales de septiembre tengo una boda y para ese momento debo estar perfecta para que cuando me mire en las fotos me vea bien.En Madrid miré diversos lados en los que poder hacerme unas mechas californianas y cortarme sólo,y cuando digo sólo las puntas,me refiero a cortar dos o tres dedos,no más.Pues bien,por todo eso en Madrid me pedían 30€ en el sitio más ''barato''.Quise dejar que pasaran unos días para pensar qué hacer y me fui a mi pueblo a pasar unos días.Lo más gracioso es que allí me dio la locura de ir a una peluquería para hacer todo aquello que había planeado en Madrid.Me puse en manos de una mujer que lleva dedicándose a este mundo desde los veinte años y con sesenta años lo hace espectacular. Es un pequeño local pero que siempre está abarrotado de gente porque el precio es de lo más económico.
Me lavaron el pelo como en todos lados,y a la hora de cortarme el pelo ya le dije a la mujer que quería sólo las puntas,pero una de mis primas que ahí se encontraba no paraba de decir a la mujer que cortase más y más. Lo más curioso de todo es que a la mujer le decía que parase de cortar y a quién hacía caso era a mi prima en vez de a mí, y eso que yo soy la dueña del pelo.Yo no quería ver el resultado porque sabía que sino me diría a mí misma:''Tonta,que eres tonta...¿Cómo se te ocurre cortarte el pelo?''.Luego llegó la hora de teñir y ya si que empecé a temblar porque como no quedase bien el resultado quién lo iba a sufrir,sería yo.Para que os hagáis una idea, de tener el pelo un poquito por encima de los gluteos, ahora lo tengo por encima del pecho...como podéis comprobar el corte ha sido bien grande.La peluquera no paraba de decirme que estaba preciosa,pero yo pensaba que me tomaba el pelo.
Al final,por lavar,cortar,peinar,secar,teñir,planchar,rizar,cremas capilares y demás, me cobraron 18 euros.Como podeis comprobar,en la peluquería a la que he ido me han hecho muchas más cosas que en la otra y me han cobrado mucho menos.

Lo cierto es que a todos les ha gustado el nuevo color que tiene mi pelo y el corte que llevo,pero como ellos me dicen,lo mío es tener el pelo largo.Sólo espero que nuevo cambio para la boda haya estado acertado y me crezca pronto...
Aunque me ha gustado el cambio,no me gustan las peluquerías por eso,porque nunca tienden a hacerte caso de lo que te quieres hacer en el pelo.

Por último se encuentran las mujeres que no tienen ningún problema en acudir a un profesional para que les corten el pelo cada poco tiempo...no sabéis que envidia me dan esas mujeres;)

Y este es el resultado final,pelo más corto y mechas californianas...me gusta verme ahora rubia(aunque sólo sea de medios a puntas),porque  poco a poco lo iré tiñendo un poco más...¡Espero que os guste!



¡¡Hasta el siguiente post!!

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